miércoles, 10 de febrero de 2010

Besos.

Mañana viene Eme. Hace un mes y seis días que no lo hace, y aunque pasé con él todo el fin de semana, (en su espacio¨), tengo intactas las ganas de él.
Eme siempre dice que donde más agusto está conmigo es en mi casa.
Mañana será una tarde de recorrernos con el ansia habitual.
Mañana volverá a quemársenos la comida mientras los besos pendientes e infinitos me sacian mi necesidad de azúcar.
Casa bien, pese a todo, el chocolate con la pimienta, con este ligero toque amargo que me pellizca al final en la garganta, recordándome que, después, recorrerás otros 300 kilómetros para volver a esa rutina tuya que cada vez me jode más...
hoy prefiero besos de chocolate con leche, dulces, dulces, muy dulces, sin regusto amargo... pero mientras sean tuyos, por hoy, me quedo con estos.