martes, 27 de abril de 2010

Balanza.

Y hoy, imparable, vuelve a brillar el sol.
Devuelves luz.
Es una lástima que a veces, en estos días, te empeñes también en provocar sombras.
Para quererte no necesito motivos.
Para dejar de hacerlo aún no tengo suficientes.

lunes, 26 de abril de 2010

Reglette regime

Imprecisión.

Debería cambiarle el título a este blog:
diario de una gorda que quiere ESTAR delgada.
Gorda se es.

Necesito que aumente el caudal.

Vuelve. (Necesito que lo hagas)

2 minutos 57 segundos en que me has contado rápidamente lo que has hecho por la mañana de este día que te has tomado libre a cuenta de los que te quedaban del año pasado, y que en principio ibas a compartir conmigo.
En medio de tu enumeración de quehaceres y obligaciones, de planes pequeñitos diarios, un encuentro y un "ahora te llamo".
Necesito que quites la ll, que l metas entre paréntesis: porque yo, hoy, ahora, te (ll)AMO.
Qué putada.

domingo, 25 de abril de 2010

A veces preferiría mentiras.

Acabo de colgar contigo.

81 horas de silencio explicadas con un simple mequedésinbateríaynoteníacargador, aderezado con un ycomonoséborrarllamadasnopodíautilizarelmóvildeella, con el habitual toque -que me enferma- de simehubiesepasadoalgotehabríasenterado y con una guinda fantástica: mediócosapedirleelmóvilaP.
(P. es cómplice y conocedor de todo)

Hubiese preferido un "me han abducido los extraterrestres y me han tenido en su planeta hasta ahora mismo que me han devuelto al terrenal mundo con un chip y una misión implantados en mi cerebro y en mi vida".

Hubiese sido mucho más convincente, dónde va a parar... y mucho menos doloroso.

¿Por qué, pese a todo, me empeño en quererte tanto?
En este tiempo, me invitaste a pasar un fin de semana maravilloso contigo, a recorrer tierras de saudade y a disfrutar de esa casa que sigue siendo la casa de mis sueños.
Después, otra nueva semana, llamadas rápidas, un par más cadenciosas recordándome al tú de antes,al que no podía vivir sin mí.
El miércoles me llamaste para ponerme mi canción favorita.
El jueves por la mañana para informarme de que cogías el coche para subirte a esa casa que encierra mis sueños y contiene mis pesadillas, pero esta vez, como casi siempre, sin mí. (y lo que es peor, con ella)
Desde entonces, silencio.
Nunca en estos dos años hemos estado tanto sin hablar.
No memientas, dime qué significa este silencio...

martes, 13 de abril de 2010

Una palabra tuya.

"ediciones conflictivas", eso ponía en mi pantalla cuando di a "publicar entrada", y algo de que varias veces se había intentado publicar esto...
ha sido un error informático que me ha borrado mi anterior entrada, dando en el clavo, en el mismo sentido de lo que escribí anteriormente.
Conflictivo es que llevase días y noches repitiendo letanías y mantras, intentando creérmelos, rezando a la Virgen del Olvido y luciendo el escapulario del reproche silencioso, y todo, como siempre, para nada.
Días de virus y noches de silencio, al menos cinco, aderezados únicamente por dos llamadas escuetas, de menos de cinco minutos, de esas cubreexpedientes.
Y yo, entre tanto (entre tan poco), extrañamente serena, sin mensajes ni llamadas, también en silencio, ajena a la habitual tristeza, incluso a la rabia. (o, al menos, no tan inmersa en ellas como últimamente)
Y hoy, me regalas luz en forma de bombardeo de palabras y risas, de planes, en esta mañana de lluvia.
Definitivamente, en mi splatillos, a pesar de razonamientos e intentos, sigues teniendo un peso excesivo.

viernes, 9 de abril de 2010

¿Soy ahora más feliz?

Reglette regime
Te sigo necesitando para respirar.
Sobre todo en días como hoy, de sol espléndido y agujetas en sitios impensables debido a tu visita a mi cuerpo el martes (ni te cases ni te embarques, y, sin embargo...)
Me gustaría disfrutar de ti cuando te tengo, disfrutar de mí cuando no estás.
Pero, ¿Cómo se hace eso?