En este tiempo, me invitaste a pasar un fin de semana maravilloso contigo, a recorrer tierras de saudade y a disfrutar de esa casa que sigue siendo la casa de mis sueños.
Después, otra nueva semana, llamadas rápidas, un par más cadenciosas recordándome al tú de antes,al que no podía vivir sin mí.
El miércoles me llamaste para ponerme mi canción favorita.
El jueves por la mañana para informarme de que cogías el coche para subirte a esa casa que encierra mis sueños y contiene mis pesadillas, pero esta vez, como casi siempre, sin mí. (y lo que es peor, con ella)
Desde entonces, silencio.
Nunca en estos dos años hemos estado tanto sin hablar.
No memientas, dime qué significa este silencio...
