jueves, 10 de junio de 2010

Méritos (o nostalgias).

Si te he querido por algo (1), si te sigo queriendo por algo, es por cómo logras que sea contigo, por la naturalidad con la que ves todo lo que hago, sin que tenga la necesidad o la obligación de sentirme estúpida, vulnerable, compulsiva, celosa o puta.

Eres capaz, o más bien contigo soy capaz, de expresar mis deseos más inconfesables... de volverme tierna, llorar, verbalizar que sin ti me falta el aire, decir tequiero sin complejos y planear futuros conjuntos. A la vez, con tu natural forma de verlo todo, de entenderlo todo, de aceptarlo, asumirlo y vivirlo, logras ponerme lo suficientemente cachonda con tus viciosilla, capulla o demás apelativos como para que no resulte raro parar el coche en medio de una autovía en una noche cerrada para echar un polvo feroz, o seguir comiéndote la polla con fruición mientras ella te llama.

Contigo he logrado ser capaz de mandar milsetecientosveintitres mensajes seguidos sin parecer pesada, remarcar tu número nada más colgar para volver a terminar con la batería del móvil que te prestaron cuando se acabó la tuya tras cuatro horas de conversación, decir lo que se me pasa por la cabeza sin pensar si es o no oportuno o inteligente... capaz de pedirte lo que sexualmente me apetezca por peregrino que parezca, de contarte todas y cada una de mis fantasías sexuales, de ser tan explícita como para que nuestro sexo telefónico cuando la habitual distancia manda sea de una calidad increíble... capaz de romper todos mis planes y huir hacia ti devorando kilómetros en cuanto se ha dado la oportunidad.

Y si todo esto ha sido posible, es porque tú también lo has hecho: aparecer en medio de la noche tras recorrerte casi 400 kms sólo para darme un abrazo, buscar excusas inverosímiles para verme, llamarme para, al borde del llanto, susurrarme un te quiero estremecedor, hacerte fotos hipercomprometidas, llevarme a todos tus sitios pese a los riesgos, presentarme a tus amigos, poner nombre a la hija que probablemente nunca tendremos, follarme como sólo tú sabes hacerlo, hacerme el amor despacio cuando lo necesito, contarme tanto que nadie más sabe, pedirme que lo llore todo y abrir mi caja de pandora...

Contigo todo resulta tan fácil que me da pena que lo estemos dejando pasar...


(1): Bonita, ¿no habíamos quedado tú y yo, después de muchos y arduos años de razonamientos, en que el amor no es cuestión de méritos? Vaaaaale, me permito esta concesión, aunque puede que realmente lo que quiera decir con "sitehequeridoporalgo" es más bien que lo que narro me vale para "justificar" quererte... pero esa es ya otra historia...