Y aunque siga siendo igual de cobarde, aunque lleváramos desde el jueves al mediodía sin hablar, acabo de colgar contigo.
Últimamente cuando escribo algo aquí tú te empeñas en hacármelo corregir... si no corregir, ampliar, medio rectificar. (ten cuidado, igual me aficiona a escribir como método para que me "atiendas"...)
Es igual de cobarde hablar de las ocupaciones mutuas, dejar caer que hay opción de pasar cinco días juntos en apenas unos días, ahora, que llevábamos el mayor tiempo desde que nos conocemos de silencio.
Callamos lo esencial.
lunes, 25 de octubre de 2010
domingo, 24 de octubre de 2010
Se acerca el final...
ME DOY POR VENCIDA.
(Ojalá sea capaz de decírtelo sin reproches ni rencor... ojalá sea capaz de retirarme del todo: hoy no me vale que no mueras por mí, por mucho que me quieras, este sucedáneo ya no me sirve).
(Ojalá sea capaz de decírtelo sin reproches ni rencor... ojalá sea capaz de retirarme del todo: hoy no me vale que no mueras por mí, por mucho que me quieras, este sucedáneo ya no me sirve).
Pero no te pasa nada, ¿no?
(Contenido del sms que no te mando porque no me sale de los cojones, porque no quiero que me llames Evaristo como cada vez que te defiendes diciendo que me lo digo todo yo y que no tengo razón, que no te pasa nada... no tepasará nada, pero hace tres días que no sé nada de ti.)
Añadirás qu eni tú de mí.
Que te den por culo.
(Contenido del sms que no te mando porque no me sale de los cojones, porque no quiero que me llames Evaristo como cada vez que te defiendes diciendo que me lo digo todo yo y que no tengo razón, que no te pasa nada... no tepasará nada, pero hace tres días que no sé nada de ti.)
Añadirás qu eni tú de mí.
Que te den por culo.
jueves, 21 de octubre de 2010
Y sonó el teléfono.
Y te sentí cerca, pese a mis distancias, esas que según fueron pasando los 31 minutos de conversación (con sexo telefónico incluido, pero con mucho más, como hacía tiempo...) se fueron diluyendo.
Te dije que te echaba de menos, y tú volviste a hacer planes conmigo.
Por esta vez, el platillo de los pros vuelve a subir un poco.
Sigue dependiendo de ti que deje de sentir miedo y de sentir que son espejismos...
Y te sentí cerca, pese a mis distancias, esas que según fueron pasando los 31 minutos de conversación (con sexo telefónico incluido, pero con mucho más, como hacía tiempo...) se fueron diluyendo.
Te dije que te echaba de menos, y tú volviste a hacer planes conmigo.
Por esta vez, el platillo de los pros vuelve a subir un poco.
Sigue dependiendo de ti que deje de sentir miedo y de sentir que son espejismos...
miércoles, 20 de octubre de 2010
Balanzas.
Otro día de silencio.
La ausencia de momentos, la ausencia de palabras, empiezan a pesar demasiado.
Lo bueno comienza a no compensar...
está en tu mano restablecer el equilibrio.
Está en la mía poner fin a lo que no me gusta, a lo que me duele.
Yo sigo, aún, sin ser capaz.
Veamos -veremos- qué haces tú, hacia qué lado inclinas la balanza con tus hechos o con tus omisones.
La ausencia de momentos, la ausencia de palabras, empiezan a pesar demasiado.
Lo bueno comienza a no compensar...
está en tu mano restablecer el equilibrio.
Está en la mía poner fin a lo que no me gusta, a lo que me duele.
Yo sigo, aún, sin ser capaz.
Veamos -veremos- qué haces tú, hacia qué lado inclinas la balanza con tus hechos o con tus omisones.
domingo, 17 de octubre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
Deseo, casi súplica...
Piénsame en el Peine de los Vientos.
(y, a ser posible, dile al viento del sur que al despeinarme me diga que lo has hecho...)
(y, a ser posible, dile al viento del sur que al despeinarme me diga que lo has hecho...)
miércoles, 6 de octubre de 2010
Hace tres horas que te has ido y me parecen tres siglos.
Desde el crash de la última entrada, -que se mitigó pero no ha dejado de sonar de fondo, como cuando un cristal se raja de a pocos-, ha habido tanto que llevo posponiendo estos tres (de nuevo tres, qué ironía) meses escribirlo.
Tengo que hablar de la dureza de no poder estar en lo malo, de tu torpe forma de pedir perdón sin palabras, de los oasis de verano y los planes que quizá no sean o que, de ser, me temo que tendrán un sabor algo deslucido, de los fines de semana conjuntos, de tu no llamada de cumpleaños, de los celos que siento por todo lo que te rodea, de cómo te busco a diario, a aquél que fuiste, y sólo encuentor reflejos...
Para hablar de todo esto quiero desgranar la cronología y dedicar, a cada cosa, el espacio que merece.
Aunque aquí, como en casi todo, nada es cuestión de méritos... y hoy no es el día más indicado; hoy has venido, nos hemos amado, nos hemos besado mucho, me has abrazado muy fuerte y el sexo ha sido perfecto, como siempre. Además, hoy he logrado no decir te quiero... y tú, al irte, al susurrar tu "calamar... frito", has sustituído con el aceite de la fritura el tequiero que hoy era a ti a quién te quemaba en los labios.
Desde el crash de la última entrada, -que se mitigó pero no ha dejado de sonar de fondo, como cuando un cristal se raja de a pocos-, ha habido tanto que llevo posponiendo estos tres (de nuevo tres, qué ironía) meses escribirlo.
Tengo que hablar de la dureza de no poder estar en lo malo, de tu torpe forma de pedir perdón sin palabras, de los oasis de verano y los planes que quizá no sean o que, de ser, me temo que tendrán un sabor algo deslucido, de los fines de semana conjuntos, de tu no llamada de cumpleaños, de los celos que siento por todo lo que te rodea, de cómo te busco a diario, a aquél que fuiste, y sólo encuentor reflejos...
Para hablar de todo esto quiero desgranar la cronología y dedicar, a cada cosa, el espacio que merece.
Aunque aquí, como en casi todo, nada es cuestión de méritos... y hoy no es el día más indicado; hoy has venido, nos hemos amado, nos hemos besado mucho, me has abrazado muy fuerte y el sexo ha sido perfecto, como siempre. Además, hoy he logrado no decir te quiero... y tú, al irte, al susurrar tu "calamar... frito", has sustituído con el aceite de la fritura el tequiero que hoy era a ti a quién te quemaba en los labios.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
