martes, 16 de noviembre de 2010

En estos días en que he pensado echar raíces en el paraíso, tú has decidido ayudarme: ha vuelto el tú que amé, el que me narra su día, me hace sentirme deseada y querida y me devuelve sonrisas a cada paso.
El puto nosotros cada vez es más difícil, pero hoy hemos decidido que, cuando, como de casi todo en tu vida, haga diez años que nos conocemos, volveremos a amarnos aunque en medio ni nos dirijamos la palabra.
Que nunca pase esto último, que podamos reformular lo que fue eterno y convivir con ello, mirarnos siempre a los ojos y reconocer en el otro a ese alguien que un día nos demostró que la vida merecía la pena.