domingo, 12 de diciembre de 2010

Y hoy, en el fin de semana de la fiesta anual con tus amigos, has vuelto a decir que me querías.
Y hemos vuelto a hablar largo y tendido, más tendido que largo, y a dejar planes pendientes y planos a medias, a añorarnos con palabras y mecernos con promesas.
No suelo creerme los espejismos, pero he de decirte, despacio y al oído, que, como bien sabes, SI TÚ ME DICES VEN, LO DEJO TODO.