lunes, 21 de febrero de 2011

Dedicatoria.

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.

Luis García Montero.

Venía esta noche paladeando estas palabras con ecos de otros días, con sonidos de estos mismos.

Qué jodido no poder estar en lo malo, notar cómo se me escurren entre los dedos las dichas de otros días y las lágrimas del hoy.

No sé si esto conduce a parte alguna, mucho menos a puerto seguro.

Sé, en cambio, que si no puedo concebir el futuro sin ti, mucho menos el presente, aunque hoy se reduzca a llamadas de cinco minutos de qué tal va todo y posponer el resto.

Me falta poder darte el abrazo que hoy necesitarías, que hoy, quizá, yo necesite aún más dar que tú recibir.