Los nervios se evaporaron como cuando soplas un peluso y las partes que componen el preciado tesoro se dispersan en el aire mientras piensas un deseo...
Cinco días conjuntos y plenos.
Cinco días de sueños.
Y volviste, porque no estabas tranquilo...
Y acertaste, por desgracia.
Resuena en mi mente a un compás constante e insidioso el puto en lo bueno y en lo malo que comencé a paladear el primer fin de semana de septiembre, cuando saboreé lo amargo que es no poder abrazarte y apoyarte en lo malo.
Aquella caída sigue con sus secuelas, y desde que volviste de nuestro espejismo las cosas han ido a peor. Tu padre hospitalizado y con nuevos problemas, y yo con mi torpe forma de decirte aquí estoy pa lo que sea, que no sirve de nada.
Hace cinco meses, estaba a unos metros de ti y no pude ayudarte.
Hoy nos separan parecidos kilómetros de los habituales, y mi apoyo se disuelve en tu tristeza.
Mi estómago, como el tuyo, es el que paga mis angustias, que en este caso son el no saber, el temer, el no poder protegerte, el sentirte desvalido y solo.
Hace 24 horas que no hablo contigo, y el miedo a que las cosas vayan aún peor, aumentando tu dolor, me produce arcadas secas.
Sé que sabes que estoy ahí, aquí, allí, donde me pidas que esté,... en silencio o con palabras, con risas o con todas las lágrimas que un día tú me hiciste echar por mis ausencias,... pero siempre temo no llegar, no servirte, no ayudar sino complicar...
y no sé porqué me asaltan imágenes del reloj que te regalé, que en estos cinco días de coger fuerzas y coleccionar sonrisas y besos, se quedó sin pilas y dejaste en la casa en la que me siento en casa... en cuanto llegaste para emprender camino el día de la vuelta, con Zorro moviendo el rabo al, por fin, REconocerme tras estos días, me saltó a los ojos su ausencia y te pregunté si lo habías dejado allí... no sé, algo me pinzó el alma... como si poner pilas a ese reloj fuese dar cuerda a las manecillas de lo bueno...
Déjame acunarte en la tristeza, con o sin reloj, y tratar de devolverte la calma que hoy nos falta.
