lunes, 25 de enero de 2010

Compras compulsivas.

No sólo soy compulsiva en la comida, lo soy en todo lo demás, sobre todo bebiendo, comprando, amando, follando.
He recibido hoy un pedido de una compra que hice hace unas semanas en internet: lo había olvidado...
quizá fue antes de "decidir" empezar a ser otra más controlada, pero el caso es que me ha llegado hoy, a lunes, a una semana de esta decisión que no es que esté cumpliendo muy adecuadamente.
Lo peor del pedido es que consiste en nueve (si, nada menos que nueve) camisetas ajustadísimas, preciosísísísíiímas, atrevidísimas, y, cómo no, con letreros de mensajes provocadores... estupendo, si cupiera en ellas.
Pero en ellas sólo cabría la yo (upppsss, casi pongo mi nombre!) más delgada que he conocido, esa que hace tiempo no me visita...
Aún así, como quiero ponérmelas, habré de tomarme en serio a esta nueva yo que quiere encontrarse con aquélla...

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