miércoles, 27 de enero de 2010

Destinos condicionados (II)

No me reconozco en la entrada anterior, no en su forma...
la "verdad" de cómo soy es la siguiente:

L.: -¿Qué, nos vamos a Chile a ver a M.?
yo: -si, sí, síííí!!!!!!! Chile, qué ganas, cuanto que ver, aunque sean pocos días, vámonos, vámonos (vámonos pal sur, que diría Sabina...)
M: -sí, venid a vermeeeeeeeee!!!!!!

(paréntesis de búsqueda de vuelos, precios desorbitados, cambio de opinión de M., que pasa del venidavermeeeeee a vámonostodasdevacacionesya, y pa que esto sea así, a un destino que no sea ni vuestro país ni el mío)

Opciones a barajar en esta nueva etapa:

-Que ella venga a España.
-Que nosotras vayamos a Chile.
(que conste que estas eran las dos únicas en un principio)
-Ir a Cuba. (para mí volver)
-M. propone Jamaica pòr aquéllo del humo feliz...

Y me veo pensando que ufff, conlorequeteviajeraqueyosoypodiópodió, con lo que a mí me gusta ver, y patear, y conocer, y fotografiar... qué desperdicio, (again podiópodió), una semana de mis vacaciones pa ir a un resort todoincluído (salvo los porros, claro), pudiendo, en cambio, ir a un país culturalmente rico, blablablablablabla...

Y UNA MIERDA.


LA "REALIDAD" DE MIS DECISIONES SE RESUME EN MI PESO.

Porque no, bonita, no te engañes, que este no es el sitio para ello, que para eso ya tienes tu blog no anónimo en el que mantener el tipo (jajajaja), la sonrisa y el cinismo...

Te encantan los resorts, tocarte los güevos a dos manos, el sol aunque lo tengas contraindicado, los cócteles, el descanso extremo. (ojo, esto no quiere decir que no siga adorando, también y más, conocer y patearme el mundo sin playa ni descanso...)
Si pesara treinta kilos menos, sería yo quien hubiese propuesto Jamaica como primera opción.
Y puntooooo!!!!!!!