Empiezo esto un poco como terapia, un poco como recordatorio, un mucho como experimento.
Elijo un fondo negro porque a las gordas siempre nos viene bien, para disimular un poco...
Quiero un bote de voluntad, que se me ha ido quedando por el camino.
Como no lo encuentro, escribo.
Por querer, quiero dejar de disimular y empezar a enseñar.
Pero quiero levantarme una mañana y ser otra: delgada, estupenda, deseable.
(Hay quien diría a esto último que yo no me puedo quejar, pero eso ya será otro día, cuando me presente)
Hoy es el antes, el previo, el inicio, la intención.
Lo que dure es, como siempre, una incógnita más.
sábado, 16 de enero de 2010
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Bienvenida al club de las que nos refugiamos en la escritura para sacar de lo más profundo todo aquello que amamos y aborrecemos.
ResponderEliminarLo que dura, dura sin que lo premeditemos, creeme: casi nunca me dura nada que haya planeado que durase, es una mierda, pero es así...
Te seguiré, con tu permiso.
¨Bienvenida, María, a este blog que es un experimento porque es el primero que nadie que me conoce sabe que existe... por eso no sé lo que durará, porque aquí soy otra, quizá más yo, y eso a veces duele...
ResponderEliminartienes toda la razón, o al menos yo coincido: nada en lo que he puesto empeño para qu epermaneciera ha durado lo suficiente. Sin embargo, otras cositas, otros experimentos, que surgieron porque sí, sin vocación de continuidad, siguen acompañándome! así que... ya veremos!
y, por cierto, pasa sin llamar, no necesitas mi permiso para entrar... ;P