lunes, 31 de enero de 2011

Obligación de lunes...

Reglette regime

Incapaz de no engullir las patatas y kikos del aperitivo, o las bravas de las tardes... aderezado todo con coca light, eso sí.
Bajo peso, pero tan despacio que sé que, o me mentalizo, o en breve volveré a ir para arriba.

Puede que el jueves vengas, hemos planeado que yo vaya la semana próxima... igual, seguro, a tu lado comeré menos, pero prometo devorarte entero y aderezarte con cervecitas y copas.

Te echo de menos incluso en los sabores.

sábado, 29 de enero de 2011

Futuro.

Y en esta semana de hacer planes, de llamadas constantes, de de nuevo anoche confesiones a altas horas desde lugares erróneos pero con el corazón en la mano, ha vuelto con fuerza el Eme que quiero.
Tanto que, pese a que me bajó la regla y me sorprendí a mí misma con un "jo..." cuando lo vi, anoche, tras más de cuarenta minutos de conversación intensa que empezaste diciendo "te lo digo poco, pero es tan cierto que te llamo, lo primero, para decirte que te quiero", te mandé un mensaje arriesgado y contundente que terminaba así:
"Ojalá aún sea posible la hija que un día soñamos tener juntos".
Esta mañana me has llamado, eufórico y con ganas, que es tu manera de, sin decirlo, no decir no.
Te quiero, calamar.

miércoles, 26 de enero de 2011

Definitivamente, (añadiré hoy por hoy por aquello de relativizar) no sé estar sin ti.

lunes, 24 de enero de 2011

Obligación de lunes.

Reglette regime

Semanita de excesos, de intentos de compensar, de vuelta al humo de los cigarros de la risa como supuesto sustituto del alcohol, que lo que ha hecho ha sido aumentar el hambre...
Un kilo menos pese al día festivo por estos lares, con sus roquillas, bocatas, croquetas, empanadillas y doble ración de tiramisú, todo bien regadito con cerveza y limonada...
eso sí, ni una copa.
Intentaré hacerlo mejor (¡debería intentar hacerlo bien, que mejor no es mucho!),pero lo malo es que en este impass me he descontrolado y también he dejado la sana costumbre incipiente de pasear después de comer...
y yo que me plantee beber solo cuando estuviera contigo... me lo voy a recordar, a ver si así, pensando en ti, me entran ganas de darle el empujoncito necesario a este propósito de siempre que nunca concluyo.

domingo, 23 de enero de 2011

Rezaría a un dios en que no creo, cruzaría los dedos, pisaría baldosas sin rozar sus juntas, contaría coches blancos, repetiría un mantra salvador, cultivaría tréboles de cuatro hojas... recurriría sin dudarlo a cualquier truquito que me medio garantizara que esto no es un espejismo y que va a durar...

Porque ayer por la mañana me llamaste,te disculpaste de tu llamada nocturna, me devolviste sonrisas e incluso carcajadas con tus mequieromorirrrrrrrytengoqueprepararuncorderooooo... y te dejé con tu resaca y tu "ya te llamo con más calma", cosa que has hecho este mediodía, devolviéndome al Eme hablador, al cómplice, al planificador, a ese que me dice lo bonito que es el contenido de mis mensajes, que me recuerda que me piensa a cada instante y me cuenta los detalles de su tiempo.

No sé, me siento bien, muy agusto, ilusionada... algo me dice que los buenos tiempos han vuelto.

¡que duren!

sábado, 22 de enero de 2011

Palabras...

Te mereces todo...
...eres la única persona, escúchame bien, la única, a la que le puedo contar estas cosas, bueno, estas y cualquier otra, cuando necesito hablar solo pienso en ti...
Mañana me arrepentiré de esta llamada, soy un calavera,... pero a la vez me sentiré bien por la sinceridad...
No sé cómo me aguantas, lo siento...
Te quiero, te quiero como no he querido a nadie nunca.
Cuando me despierte me aprrepentiré de mlestarte a estas horas, y te llamarçe y lo primero que haré será disculparme.
Te repito que eres la única persona en la que confío,...
...la única a la que le cuento mis cosas...
No llegas a entender lo importante que eres para mí.
No debería haberte llamado, no tendría que molestarte a estas horas...
...una cosa es que te piense a las 8, las 9, las 10 de la mañana... las 5, las 6, las 7 de la tarde... pero llamarte a las 6 de la mañana y borracho...
vale, si, lo hemos hecho muchas veces, miles de noches te he llamao en estas circunstancias y en estos lugares, pero no tengo derecho y mañana te pediré perdón...
Gracias, gracias por aguantarme, por entenderme, por escucharme.
Los niños y los borrachos dicen la verdad, yo no soy un niño, pero creo que notas que estoy borracho... y necesitaba decirte que te quiero...
si, te quiero, eso no lo dudes nunca...

Esto, y mucho más, en una conversación de 27 minutos que empezó a las 5:31 de la mañana...
tú sintiéndote culpable por llamarme y despertarme, sin parar de repetir que necesitabas hablarme... y yo, sacando lo bueno: la vuelta del tú que agotaba baterías de teléfonos propios y ajenos llamándome a cualquier hora y haciéndome sentir la persona más querida del mundo.

QUE TENEMOS QUE HABLAR DE MUCHAS COSAS, COMPAÑERO DEL ALMA, COMPAÑERO... así que permítete el regreso a ser quién fuiste.

viernes, 21 de enero de 2011

Duda.

Lo atroz es no saber qué quiero...

lunes, 17 de enero de 2011

Reglette regime

Porque realmente no estoy ni preparada ni lista, pero es el tiempo del ¡ya!

sábado, 15 de enero de 2011

Y esta mañana, como los sábados de antaño (¿Quién será ese colega?, ¡que mira que es famoso! como pensabas tú de pequeño...), como esas mañanas luminosas de entonces, me has llamado desde la cama... y yo he vuelto a ella, y tras el deseo inmenso, las palabras precisas, los sonidos correspondientes y los supiros, nuestros respectivos orgasmos con segundos de diferencia.

He salido, tras la ducha, a esta mañana de sol con una sonrisa espléndida.
Me encanta que me pienses, que te siga poniendo tan cachondo, que sigas demostrándomelo.

Y ahora, el puto tuenti, esa ventana al mundo que debería desconocer, que me indica que o estás solo en el continente de tus fines de semana o, si no es así, tu hijo estaba en la habitación de al lado, en el ordenador, mientras nosotros devorábamos nuestra ración de sexo telefónico...

Ambas cosas me parecen improbables, o ilógicas...
la primera, me desconcierta, porque en otra ocasión me hubieras dicho que subiera contigo, y de hecho el viernes me preguntaste si iba a subir, pero porque te lo habían asegurado a ti... y además, si estás solo no cuadra que ayer te fueras tan pronto acasa, lo que si cuadra con la otra opción: que esta vez ellos hayan subido aunque aquellos de los que dependemos habitualmente, no lo hayan hecho...

Por eso te acabo de mandar un sms, por si acaso estás solo que sepas que te pienso y puedas llamarme... y si no, para que también lo sepas, aunque hoy será más improcedente que otras veces.

Puto tuenti. Puta curiosidad.
En el fondo, menos mal que ahora el perfil de tu hijo es privado y solo puedo ver los comentarios en el tablón de la amiga común que habitualmente comparte con él todo el tiempo libre.

(Otro día escribiré de la influencia del facebook en nosotros, pero eso es ya mucho más denso...)

viernes, 14 de enero de 2011

Empiezo a escribir mientras hablo contigo, diez minutos de conversación fluída y f´´acil, de hablamso luego, qué tal anoche, y tú al final solo escuchaste el partido, qué tal el htc para T. y otra serie d epreguntas que indican que en los últimos días estamos al ídem, y compartir cositas hace más fácil intercambiar palabras.
Ayer, anoche una llamada genial:
Que digo que te voy a mete... digo, qué cuantos goles os van a meter...
y después recordando la noche d ela puerta del padre dle alcalde, cuando viniste a verme por segunda vez, mi ex-estrechez, y la primera, con su embALSE Y sus piedras caballeras en las que casi te tiras "yo solo pensaba jo, vengo a ver a esta chiquita y ná d ená, que si nos miran, que si mira aquellos, que nos siguen, que tengo pincvhao el teléfono..." menos mal que picamos bien en aquella terracita, que si no... y risas, y sueños, y ganas.
Es mucho.
Y pienso seguir andando tranquila...

miércoles, 12 de enero de 2011

Aprendiendo a andar.

Cuando una acción, comportamiento o incluso actitud es repetida enemil veces, se aprende de tal manera que se automatiza.
Y al automatizarse, no se piensa y sale solita, tranlaranlarita.
Me gustan las cosas habituales porque, como gran vaga que soy, no me gusta esforzarme ná de ná.
Pero como también soy torpe, más de una vez me he encontrado en la situación de estar bajando unas escaleras y no saber qué pie toca poner el siguiente... es un milisegundo, pero en él me doy cuenta de que, gracias a la automatización de comportamientos, podemos vivir y hacer muchas cosas a la vez.
Supongo que, como a casi todos, cuando empecé a conducir me resultaba prácticamente imposible entender cómo iba, en algún momento, a ser posible que yo desarrollara la capacidad de hacer una cosa con las manos y otra con los pies, y mirar por los espejos, y, y... evidentemente no llevaba música, ni fumaba en el coche o hablaba por teléfono. Ahora hago todo eso y mucho más.
Hasta ahí, bendito aprendizaje, bendita automatización de acciones.
Pero como también tiene la luz su envés de sombra, hay otras cuestiones arraigadísimas que llega un momento que es necesario desandar, deshaciendo el proceso.
Y desaprender es chungo.
Y requiere esfuerzo.
Y paciencia.
Y conciencia y tiempo.
Hasta ahora más que andar corría, me avalanzaba y por ello tropezaba, aunque eso no me impedía seguir aunque fuese con las rodillas doloridas y amoratadas.
Desde hoy quiero tomar conciencia de mis pasos, mirar con detenimiento el lugar donde pongo el pie a ver si así el 2011 trata mejor a mis tobillos que el 2010, intentar seguir el camino pero con pasitos cortos.
Cortos, pero seguros y decididos, eso sí.
No es que me vaya a parar, es que voy a ir más despacio, disfrutando con ello del camino.
Así que ¡ale!, que ahora toca disfrutar en su momento, moderarse en el suyo, zambullirse cuando toque, secarse al sol con paciencia y no desesperar en las esperas.

(Vamos, que ayer me llamaste, hablamos tranquilamente, reímos, me dí cuenta de que había creado fantasmas de la nada, me dijiste seguro que nunca me querrás más porque sea delgada, subiste mi autoestima y me hiciste, a la vez, darme cuenta de que la "nada" a partir de la que creo mis fantasmas, esos que me llenan de pavor, está cargada de buenas cosas, de complicidad, necesidad, amor, estupendo sexo y... paso del tiempo: esto es, no es que ya no mueras por mí, que puede ser que no lo hagas, es que la montaña rusa también tiene tramos en plano e incluso en descenso. Asumir eso es lo que toca...)

martes, 11 de enero de 2011

Hábitos.

Dejar un hábito, cualquiera, es complicado.
Ahora, cuando me acodo en la barra de un bar, escondo la cajetilla de tabaco en un bolsillo porque sé que, de lo contrario, la inercia va a conseguir que cometa, sin pensarlo, la osadía de desafiar la ley fumando -al menos encendiendo el cigarro- en espacios cerrados.
En los últimos días, al llegar a casa lo primero que hacía, mientras encendía el pc, era atracar la caja de bombones engullendo tres o cuatro seguidos. Como la caja era grande, aún quedan piezas para cinco o seis asaltos, y tengo intacta una apetecible caja de bombones ucranianos de chocolate negro.
Romper el hábito del chocolate tampoco va a resultar fácil.
Ayer, con un gran esfuerzo, bebí seis coca-colas light sorprendiendo al camarero que, al vernos entrar ,ya se disponía a tirar dos impecables y apetecibilísimas cañas. Mantener mi enero sin alcohol no va a ser tarea sencilla...
Y a fin de cuentas, tú, además de otras muchas cosas, también eres un hábito: las tres o cuatro llamadas matinales, los sms, la organización de los planes y las vacaciones... acostumbrarme al silencio no va a ser para nada agradable ni simple.

lunes, 10 de enero de 2011

Reglette regime

Y, haciendo honor al título de este blog, y volviendo al que, como siempre, es mi propósito anual, parto hoy a la consecución de este objetivo...
Hace un año abrí este blog no para hablar de Eme (coño, si hubiese sido para él debería haberlo abierto en el eclipse del 2008, en los tiempos de fraguarse la magia), sino para registrar mi proceso, deseos y necesidad de cambiar kilos por certezas.
Que para mí peso y hombres van unidos es ya otra entrada.
Mientras, si me pongo a pedir, pido, más allá de adelgazar, ser capaz de mantenerlo... he empezado el 2011 con 13 kilos menos que el 2010, pero en el camino he engordado otros 13...
Y que la pérdida de peso sea de grasas acumuladas, y no de autoestima y fe...

Miedos.

No puedo seguir viviendo con miedo, y últimamente lo hago.
Desde que cada cual llegamos el sábado a nuestros "destinos" (¿Son nuestros mundos aparte nuestros destinos, o lo es en cambio el tiempo compartido?), desde que la distancia nos puso a cada uno en "nuestro sitio" (ja) haciendo que se convierta en recuerdo una nueva escapada conjunta más, no sé nada de ti.
Sé, sí que sé: que te mandé dos sms, que lucías la noche del sábado la cazadora de cuadros negros y rojos que sólo algunas noches de invierno usas, ésa que tiene poco que ver contigo y tu estilo habitual. Sé que te subiste a casa llevando a tu familia y a la de tus amigos, tras pasar un buen rato en la barra del bar y ellas, como casi siempre -no la noche anterior en la que tú no estabas- en la mesa.
Saber no me ayuda: conocer de ti por otros -otra, en este caso-, me da más desazón y envidia que otra cosa, y eso que tu jueves y tu viernes fueron míos.
Y sé que es lunes, ese lunes en que suelen comenzar todos los propósitos de año, y que he decidido llamarte sin dejar que tu silencio se alargara más, y que lo he hecho como manera de exorcizar fantasmas, pues llevo desde que volví rumiando una opaca sensación a malentendido venidero...
y, en vez de calmarme, mi llamada me ha desasosegado más: tras mi buenos días eufórico (algo forzado, sí, pero eso solo lo sé yo), tú únicamente has dicho: "eh,... te llamo yo", con un tono de voz rotundo y fuerte.
Cualquiera que me lea, si es que alguien lo hace, pensará que saco concluisones precipitadas y absurdas sin ningún motivo, que tu respuesta se deberá al exceso de trabajo o a una reunión urgente.
Me temo que no es así.
No hay motivos para tu silencio, pero como he empezado escribiendo, últimamente tengo miedo a todo: a la mala hostia ajena, a cualquier palabra a destiempo que conduzca a un nuevo malentendido.
Sé positivamente que así no se puede, pero ahora, hoy, en estos tiempos en que volvimos a pegar lo roto por el único malentendido anterior, yo sé que me he quedado sin defensas, que me he vuelto a exponer del todo, y que, sin embargo, tú, pese a tus detalles, tus esfuerzos y todo lo bueno que vivimos juntos, ahora ya no te deshaces por dentro.
Disfrutas conmigo, seguimos teniendo un sexo espectacular, reímos mucho, escuchamos música, compartimos anécdotas y momentos, hacemos planes... pero todo es inmediato, ya no hay un plan de acción o un futuro y un horizonte al que llegar.
Callamos más de la cuenta, moderamos expresiones de afecto, y eso es jodido, rematadamente jodido y significativo.
Me temo -es más miedo que temor- que se va a abrir, que se ha abierto, otra grieta en todo esto.
Y, como siempre, cuando no entiendo, tiemblo.
Cuando no sé qué he hecho mal, dónde está el fallo, qué tengo que corregir o explicar, me desarmo y me descontrolo.
No puedo entender qué empuja a, después de casi tres días redondos, crear una distancia inmensa.
Puede que me llames luego (ojalá) pero creo que no va a ser así... y sé cómo continúa el ciclo: esperaré, me desesperaré, mandaré sms de no lo entiendo, seguirá habiendo silencio, te llamaré... y volveré a esperar, a desesperar, hasta que tú decidas, si decides, volver de nuevo... y lo harás con tu sonrisa amplia, algo culpable, y yo te faciltaré el retorno, intentando saber qué ocurrió, pero resignándome a tu silencio, a tu dejar pasar el tiempo como única manera de (no) aclarar...
Estamos poniendo demasiadas de estas minas en esta historia, nosotros, que si fuimos algo fue palabra y expresión.
Resuena la puta canción del verano: que esto se pierde y es difícil de encontrar...
En este lunes de hacer propósitos, o más bien de empezar los ya hechos, no entraba en mis palnes tener que empezar a defenderme de ti.
Al contrario: pretendía un 2011 de acercamiento y reparación, de aumentar los espléndidos momentos conjuntos y disminuir los escasos pero profundos malos rollos que el 2010 nos trajo. Pretendía la vuelta a un año impar, que se nos dan mejor...
Mis propósitos consisten en, de nuevo, adelgazar y quereme más... pero, por ahora, no quiero quererme más queriéndote menos, aunque a este paso parece que hacerlo se va a convertir en requisito indispensable...
"Mientras no te haga(s/n) daño..." es algo que he escuchado mucho refiriéndose a nosotros.
Hasta hace como seis meses todo fueron alegrías. Después ha habido baches, pero creía que estábamos en la buena senda...
Hoy, aún, no soy capaz de renunciar a ti.
Hoy, aún, sigo soñando con algo que desde hace un tiempito sé prácticamente imposible, pero a lo que no me resigno: quiero un futuro contigo.
Hoy, aún, tengo pánico a perderte...
pero si pasa, si te pierdo, quiero que sea con palabras yun cierre merecido, no con una sensación mortal de no saber causas y azares...

(Ojalá este post sea una tirita puesta antes de la herida, pero algo me hace pensar que no es así...)

domingo, 9 de enero de 2011

Te echo de menos.

La putada es obvia: cena con amigos, risas, copas... pero sigues faltando tú.
Hubo un tiempo en que a ambos nos pasaba lo mismo.
Hoy tú sí eres capaz de disfrutar de tu mundo, de ese que no es mío.
Yo mientras te echo de menos.
Enséñame a no necesitarte cuando estás lejos, y a ser posible a conjugarlo con disfrutar de ti al máximo cuando es posible que estemos juntos.

sábado, 8 de enero de 2011

¡Ah! y antes de que se me olvide, antes de diseccionar con el poso de la nostalgia lo vivido, sólo un apunte:

CONFORMARME CON MENOS NO ES UNA OPCIÓN.

Anda que cómo un día empiece a aplicarlo a raja tabla...

Vuelta.

Vuelvo ahora de desenvolver mi regalo de Reyes, de usarlo, de estrujarlo, de exprimirlo, de disfrutar de él hasta el punto de que, aún con tiquet regalo, no puedo cambiarlo.
Alguna bolita le ha salido -exceso de lana, dirán en la tienda-, algún defectillo tendrá...
En general, satisfechísima estoy.
Si disecciono, siempre hay algún abalorio que cambiaría, algún tono que modificaría, alguna palabra que contendría.
Pero sí, este año los Reyes se han portao: estos tres días contigo, con sus defectos, han sido un regalo cojonudo.
De si el lazo era ostentoso o de que si yo hubiese cambiado el tono del papel ya hablarémañana, que hoy, aún, sólo quiero quedarme con lo bueno...

domingo, 2 de enero de 2011

Tiempo crucial.

Lo que más me gustaría para esta semana que comienza, en la que no trabajo y tú vuelves a hacerlo, es subir a verte, tocarte, olerte, abrazarme a ti muy fuerte y que me hicieras el amor como tú sabes.
Lo que más me gustaría es poder hacer sin limitaciones lo que me apetece hacer. Pero bien es sabido que no sólo dependemos de nosotros, sino de cuestiones tan peregrinas como los exámenes de los amigos de tu hijo, los congresos de partidos políticos que aborrezco o los planes de amigos de tu hermana (no sería la primera vez...)
Lo malo de las idas, incluso de los deseos de ida, son las vueltas.
Y hoy ando revuelta porque me da vértigo el año que se abre... quiero que nos una, que nos coja de la mano y propicie acercamientos definitivos.
Pero, si, por el contrario, aumenta la distancia, será el tiempo de tomar decisiones...

sábado, 1 de enero de 2011

Cuando es 1-1-11, no se me ocurre mejor frase que aquélla de Sabina que tantas veces he cantado y sentido: PORQUE DOS NO ES IGUAL QUE UNO MÁS UNO...