Lo que más me gustaría para esta semana que comienza, en la que no trabajo y tú vuelves a hacerlo, es subir a verte, tocarte, olerte, abrazarme a ti muy fuerte y que me hicieras el amor como tú sabes.
Lo que más me gustaría es poder hacer sin limitaciones lo que me apetece hacer. Pero bien es sabido que no sólo dependemos de nosotros, sino de cuestiones tan peregrinas como los exámenes de los amigos de tu hijo, los congresos de partidos políticos que aborrezco o los planes de amigos de tu hermana (no sería la primera vez...)
Lo malo de las idas, incluso de los deseos de ida, son las vueltas.
Y hoy ando revuelta porque me da vértigo el año que se abre... quiero que nos una, que nos coja de la mano y propicie acercamientos definitivos.
Pero, si, por el contrario, aumenta la distancia, será el tiempo de tomar decisiones...
