domingo, 23 de enero de 2011

Rezaría a un dios en que no creo, cruzaría los dedos, pisaría baldosas sin rozar sus juntas, contaría coches blancos, repetiría un mantra salvador, cultivaría tréboles de cuatro hojas... recurriría sin dudarlo a cualquier truquito que me medio garantizara que esto no es un espejismo y que va a durar...

Porque ayer por la mañana me llamaste,te disculpaste de tu llamada nocturna, me devolviste sonrisas e incluso carcajadas con tus mequieromorirrrrrrrytengoqueprepararuncorderooooo... y te dejé con tu resaca y tu "ya te llamo con más calma", cosa que has hecho este mediodía, devolviéndome al Eme hablador, al cómplice, al planificador, a ese que me dice lo bonito que es el contenido de mis mensajes, que me recuerda que me piensa a cada instante y me cuenta los detalles de su tiempo.

No sé, me siento bien, muy agusto, ilusionada... algo me dice que los buenos tiempos han vuelto.

¡que duren!