Incapaz de no engullir las patatas y kikos del aperitivo, o las bravas de las tardes... aderezado todo con coca light, eso sí.
Bajo peso, pero tan despacio que sé que, o me mentalizo, o en breve volveré a ir para arriba.
Puede que el jueves vengas, hemos planeado que yo vaya la semana próxima... igual, seguro, a tu lado comeré menos, pero prometo devorarte entero y aderezarte con cervecitas y copas.
Te echo de menos incluso en los sabores.
