Semanita de excesos, de intentos de compensar, de vuelta al humo de los cigarros de la risa como supuesto sustituto del alcohol, que lo que ha hecho ha sido aumentar el hambre...
Un kilo menos pese al día festivo por estos lares, con sus roquillas, bocatas, croquetas, empanadillas y doble ración de tiramisú, todo bien regadito con cerveza y limonada...
eso sí, ni una copa.
Intentaré hacerlo mejor (¡debería intentar hacerlo bien, que mejor no es mucho!),pero lo malo es que en este impass me he descontrolado y también he dejado la sana costumbre incipiente de pasear después de comer...
y yo que me plantee beber solo cuando estuviera contigo... me lo voy a recordar, a ver si así, pensando en ti, me entran ganas de darle el empujoncito necesario a este propósito de siempre que nunca concluyo.
