sábado, 8 de enero de 2011

Vuelta.

Vuelvo ahora de desenvolver mi regalo de Reyes, de usarlo, de estrujarlo, de exprimirlo, de disfrutar de él hasta el punto de que, aún con tiquet regalo, no puedo cambiarlo.
Alguna bolita le ha salido -exceso de lana, dirán en la tienda-, algún defectillo tendrá...
En general, satisfechísima estoy.
Si disecciono, siempre hay algún abalorio que cambiaría, algún tono que modificaría, alguna palabra que contendría.
Pero sí, este año los Reyes se han portao: estos tres días contigo, con sus defectos, han sido un regalo cojonudo.
De si el lazo era ostentoso o de que si yo hubiese cambiado el tono del papel ya hablarémañana, que hoy, aún, sólo quiero quedarme con lo bueno...